|
I
JORNADAS: ENSEÑANZA, SISTEMA EDUCATIVO Y ANARCOSINDICALISMO
El nacimiento de los Sistemas Educativos Nacionales está vinculado al
del estado liberal: generalizar la instrucción del pueblo pero decidiendo
el nuevo Estado qué, cómo, cuándo aprender, sustituyendo
o complementando, según las latitudes, a la Iglesia como institución
docente, a la sazón hegemónica, desde la E. Media. En aquellos
inicios se yuxtaponían tanto el optimismo pedagógico de los pensadores
prerrevolucionarios como el pragmatismo burgués necesitado de mano de
obra cualificada para la incipiente Revolución Industrial, al tiempo
que se desarrollarían otro tipo de experiencias educativas -fuera de
la intervención estatal- hasta la actualidad.
Si bien es cierto que las ideologías progresistas han sido
iluministas al esperar que la educación contribuiría a la transformación
de la sociedad, la diferencia entre ellas estriba en confiar en un Sistema Educativo
Nacional como su vehículo o no hacerlo.
La idea de que una regulación nacional pueda transformar la realidad
de la desigualdad social a los enseñantes anarcosindicalistas se nos
antoja una falacia pues la práctica nos demuestra que la igualdad en
el acceso al sistema no representa luego compensación de desigualdades,
habiéndonos de enfrentar al hecho, pues, de que ningún planteamiento
de Sistema Educativo, por bienintencionado que sea, sustituye a la transformación
que ha de operar en el ámbito socioeconómico. No obstante, al
igual que hace el Estado y la Iglesia, la educación sí puede actuar
sinérgicamente con la transformación social, incluso revolucionaria,
pero para ello ha de sustraerse todo lo posible de la influencia de este tándem
y ahí es donde estamos algunas personas trabajando y otras utilizando
como servicio público.
Las admiradas experiencias pedagógicas y educativas libertarias, al margen
del Sistema Educativo, dan origen a estudios, libros y congresos, sin embargo,
el conjunto de enseñantes que con ideas libertarias trabajan en el sistema
educativo, los educacionistas como decía Ferrer i Guardia,
se enfrentan cada día a una realidad laboral, social y educativa muy
distintas a las primeras.
Ese día a día como educadores y educadoras de CNT con otras ideas
en la cabeza y con otro mundo en el corazón nos plantea preguntas, problemas,
contradicciones, ..., y a esto hay que añadirle la montaña rusa
de cambios neoliberales en nuestro marco de trabajo: acentuación de las
desigualdades en el sistema educativo, doble red y privatización incluidas;
mayor burocratización y jerarquización, precarización del
trabajo de los profesores; consagración de los métodos tradicionales
de enseñar, invasión de un clima de competitividad plasmado en
pruebas estandarizadas, desaparición de lo poco que hubo de público
y laico en la escuela, la objeción escolar,.... en fin, y todas estas
cuestiones nos plantean nuevos retos como el de identificar los cambios tecnológicos
y sociales y qué consecuencias tienen en la educación, también
se impone actualizar las ideas pedagógicas alternativas, filtrándolas
por los agujeros que el sistema de enseñanza generará porque es
un callejón sin salida. Y no menos reto será funcionar en unas
condiciones adversas, superando la institución escolar para rechazar
las medidas que, con la excusa de la calidad, parecerá que abordan los
conflictos, pero en realidad sólo darán respuesta a las aspiraciones
del sector menos dispuesto de la comunidad escolar y del profesorado.
Sabemos que la sociedad necesita una enseñanza diferente, un modelo de
enseñanza autogestionada a lo largo de nuestra vida, basada en la igualdad
real, en el apoyo mutuo, en la creatividad, en el espíritu crítico,
en la autonomía y responsabilidad de los individuos y en la libre expresión
del ser humano. Sabemos también que la educación es un proceso
continuo durante toda nuestra vida que tiene que estar pleno de actividades
gratificantes, positivas, alegres y sinceras con un papel activo del que aprende,
organizada desde la comunidad, repartiendo las tareas, mediante el cooperativismo,
sin premios, ni castigos, ni exámenes, ni notas, con la autoevaluación
y la asamblea como modo de regulación y , desde luego, superando la disociación
entre saber, saber hacer y saber ser, pero la realidad de la enseñanza
cada día se aparta más de este horizonte.
Así, pues, con este panorama llegamos a la conclusión de que este
puede ser un buen momento para sentarnos a pensar, para reunirnos en unas jornadas
abiertas en las que nos detengamos a analizar y debatir la situación
actual de las enseñanzas y del sistema educativo bajo una perspectiva
diferente, anarcosindicalista, identificando la problemática laboral
del sector para transformarla en propuestas de actuación alternativas.
Otro de los objetivos que tiene este encuentro es aglutinar esfuerzos, experiencias
y participación, ahora dispersos, de diferentes compañeros y compañeras
que trabajan en el sector de la educación y que sienten que tienen que
superar las barreras comunicativas de sus centros-islas.
Estas primeras jornadas sobre ENSEÑANZA, SISTEMA EDUCATIVO Y ANARCOSINDICALISMO
pretenden ser un punto de partida para la celebración de otras jornadas
o encuentros monográficos y el inicio de un foro permanente de participación,
un grupo de trabajo continuo que, gracias a las nuevas tecnologías mantenga
actualizadas las reflexiones, los debates críticos y las alternativas,
a fin de ser una referencia útil para quien piensa la escuela de otra
manera.
¿Pensamos la escuela de otra manera? Pensemos la escuela de otra manera.
Las Jornadas se desarrollarán todo el día 24 de enero y la mañana
del 25 enero en la sala de Conferencias del Ateneo de Madrid, C/ Prado, 21.
La exposición de fotos de temas educativos se realizará en la
Galería de Retratos.
El día 24 se abordarán cada una de las etapas educativas, siendo
planteado el tema y sus interrogantes por un relator/a durante unos 20 minutos,
aproximadamente, a continuación, un debate que el moderador irá
sintetizando por escrito para exponer al día siguiente. Los temas transversales
como la organización de centro, la religión, la privatización,
etc, serán abordados en varias etapas. La mañana del día
25 se expondrán las conclusiones y conoceremos algunas experiencias alternativas
dentro del sistema educativo. |
|
JORNADAS
SOBRE ENSEÑANZA, SISTEMA EDUCATIVO Y ANARCOSINDICALISMO
Los pasados días 23 y 24 de enero de 2004 se han celebrado en el Ateneo
de Madrid unas jornadas de trabajo bajo el título de Enseñanza,
Sistema Educativo y Anarcosindicalismo, organizadas por los Sindicatos de Enseñanza
de la Regional Centro de la CNT. Esta convocatoria ha sido el fruto de una creciente
labor de coordinación entre todos los trabajadores de los distintos Sindicatos
y Secciones de Enseñanza y de una larga serie de reuniones y reflexiones
previas.
El objetivo de las Jornadas era poner al día la alternativa que la CNT
propone a los trabajadores de la enseñanza y al conjunto de la sociedad
frente al vigente sistema educativo y definir nuestra postura ante la contrarreforma
educativa que, deprisa y corriendo, está decretando el gobierno del Partido
Popular. Sin perder de vista la pedagogía libertaria, intentábamos
responder a los retos que, aquí y ahora, nos plantea como anarcosindicalistas
el actual modelo educativo.
Se han presentado cuatro ponencias, que han recogido las reflexiones de los
correspondientes grupos de trabajo y que han marcado las líneas maestras
de los debates posteriores, con los títulos de Primaria e Infantil: Asistencialismo
y nuevo alumnado, Secundaria: Itinerarios a ninguna parte, Enseñanza
Superior: Excelencia, servilismo y precariedad y Formación técnico-profesional
y otras enseñanzas: Formar para la inserción. El domingo por la
mañana se presentaron diversas experiencias de autogestión educativa
que, en España y más allá de nuestras fronteras, fuerzan
los estrechos márgenes del sistema público.
Hemos recordado que, como anarcosindicalistas, estamos sometidos, en la vida
y en la enseñanza, a una doble tensión entre la libertad y la
autoridad, entre la opresión estatal y la autonomía personal.
La actual política educativa tiende al autoritarismo, a la excesiva reglamentación
y al estrecho control sobre la actividad docente. Las autoridades educativas
se multiplican, el control político ha llegado a los centros de enseñanza,
con la designación directa de los directores en Infantil, Primaria y
Secundaria y de la mano de la ANECA en la Universidad, mientras el adoctrinamiento
religioso gana terreno.
Este creciente autoritarismo se refleja en el día a día de profesores
y alumnos a través de la organización interna de los Departamentos,
sobre todo en la Universidad, en la tiranía de las editoriales que imponen
currículos y programaciones, especialmente en Secundaria, y en la inflexible
regulación de espacios y horarios, que se destaca en la Primaria.
Además, hay una apuesta por la especialización de los profesores,
lo que provoca el aislamiento en cotos cerrados de un conocimiento que debe
ser global y la aceptación acrítica de verdades reveladas por
sabios y expertos en la nada, y de los alumnos, con la prematura
elección de itinerarios de especialización científica.
Por otro lado, hay una peligrosa tendencia a la privatización de la enseñanza.
Se adivina en el horizonte una triple red de centros, desde la Infantil hasta
la Universidad; un primer grupo privado destinado a formar a las elites con
apoyo económico empresarial y fuertes lazos con Europa, una segunda trama
de centros concertados destinados a adiestrar los mandos intermedios que son
creados con el objetivo de obtener un beneficio económico o confesional
y, por último, una limitada red de centros públicos encaminada
a cobijar a los hijos de las capas más desfavorecidas de la sociedad
(económica o intelectualmente hablando) convertidos en guetos para abastecer
al sistema de mano de obra barata y poco especializada.
Se está abandonando la red pública de centros de enseñanza,
al margen de ciertas operaciones de maquillaje basadas en las nuevas tecnologías,
en detrimento de los conciertos educativos, relajándose el control sobre
las numerosas irregularidades que éstos presentan y aumentando su capacidad
para conceder títulos de los distintos niveles formativos.
Como trabajadores de la enseñanza padecemos con tan lamentable situación
y, además, sufrimos los problemas derivados de la injusta forma de acceso
a la carrera docente, soportamos la creciente precarización laboral de
muchos de nosotros, somos sacrificados con el aumento de las jornadas lectivas
atendiendo a una demanda de guarda y custodia de los hijos de la clase trabajadora,
que nosotros apoyamos, convertido demagógicamente en la ampliación
de un periodo lectivo que ya es suficientemente largo, y nos vemos afectados
por la privatización de nuestros derechos sociales por un gobierno que
entrega a las empresas privadas nuestra salud y nuestras pensiones.
Un centenar de trabajadores de la enseñanza han asistido a las diferentes
sesiones y han participado muy activamente en los debates. Compañeros
de Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Aragón, Andalucía
y Extremadura junto a un público atento e interesado hemos puesto punto
final a las Jornadas con la sensación de que nos habían sabido
a poco y con el acuerdo de repetir convocatorias como ésta. Mientras
tanto, hemos adquirido el compromiso de difundir ponencias y conclusiones y
de abrir un foro permanente de debate que prolongue y profundice el espíritu
de estas Jornadas. |