Juan Serrano Oteyza (1837-1886)
De profesión abaniquero, probablemente llegó a ser jurista (no es seguro que fuera notario, como se afirma). Tempranamente dedicado a la literatura de combate, llego a pertenecer a grupos subversivos (como en la perseguida sociedad La Velada y destacó en los disturbios de 1866) que lo condujeron al destierro en Valencia y Barcelona. Batalló primeramente en el campo republicano federal (como tantos otros, pasándose luego al anarquismo) y fue secretario general del Fomento de las Artes en 1865. En la internacional madrileña, desde 1869, se convirtió en ferviente bakuninista. Con González Morago y otros fundó El Condenado en 1872 y más adelante, en Madrid, El Orden. Además de su propia y valiosa valor en el anarquismo, hay que destacar la influencia que ejerció sobre su yerno Ricardo Mella. Representó a Madrid en varios congresos, destacando la labor que ejerció en el de 1882 donde defendió el colectivismo y el legalismo frente al anarcocomunismo extremista andaluz. Escribió mucho, sobre todo teatro, y fue el eje de la Revista Social, verdadero portavoz de la FTRE, desde 1881 a 1884, manteniendo tesis favorables al mantenimiento público y legal de la Federación Obrera. Para él, la sociedad futura debía basarse en la autonomía, el pacto, la federación y la propiedad colectiva. Colaboró en numerosa prensa literaria, jurídica y afín.