| Transformaciones en la organización de la producción: desaparición del valor central del trabajo | |
| El
desarrollo tecnológico y las nuevas condiciones laborales (precariedad
y flexibilidad) han conducido a una nueva cultura empresarial, laboral y social.
El concepto de crecimiento económico va unido al reemplazo de puestos
de trabajo estables por mano de obra flexible; empleos temporarios y contratos
incidentales de mano de obra, y a reducciones de personal, reestructuraciones
y racionalización. Quizá el valor que se nos fomenta en la nueva
cultura de la economía es el de la flexibilidad, que tiene como complemento
inevitable la precariedad (arguye la patronal que lo que encarece el trabajo
es su protección) que ayuda al trabajador a comprender y a interiorizar
cuan flexible tiene que llegar a ser el puesto de trabajo, instrumento empresarial
conocido como aprendizaje de alfabetización (todos tenemos ahora que
aprender a competir, a ser flexibles, a ser realistas, a comprender que ya no
hay empleo para todos, que no podemos aspirar a un empleo para toda la vida)-
Estos cambios son funcionales a la necesidades actuales del capital, que requieren
que desaparezca la cultura y organización del trabajador y sus reivindicaciones
en favor de la cultura de la sumisión en el centro del trabajo y del
consumo compulsivo fuera de él. Los efectos que sobre el trabajador tiene
la flexibilidad, la amenaza del paro y el paro afectan profundamente a quien
lo sufre; al convertir el futuro en algo incierto impide cualquier previsión
racional, cualquier respuesta concertada y en esencial aquel mínimo de
fe y esperanza que es preciso poseer para revelarse sobretodo colectivamente. A esos efectos sobre quienes sufren directamente la precariedad se suman los efectos sobre quienes no han sido afectados que se ven asímismo poseedores de un frágil privilegio. Cuando el paro es elevado los trabajadores de todo tipo están a merced de los abusos patronales; lo que significa que la temporalidad se convierte en un instrumento disciplinario. |
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